La cadena de valor del consumo pide aplazar impuesto al plástico

La cadena de valor del consumo pide aplazar impuesto al plástico


La cadena de valor de los principales sectores de consumo se unió para lanzar un último pedido de ayuda al Gobierno en busca de posponer al menos un año la aplicación del impuesto especial al plástico, que entrará en vigor en enero de 2023.

El director general de la Asociación de Fabricantes y Distribuidores (Aecoc), José María Bonmatí, ha explicado en rueda de prensa que este nuevo impuesto, que afecta «transversalmente» a todos los sectores, llega en un momento «inadecuado», marcado por altos costes e inflación .

Luego de que Italia decidiera suspender la entrada en vigor de este tipo de impuestos, Bonmati señaló que España se queda sola en la Unión Europea con la introducción de un impuesto que supondrá costes adicionales para las empresas y les hará perder competitividad.

El máximo responsable de Aecoc destacó el compromiso de los sectores con la sostenibilidad y reivindicó, como «solicitud de última hora», el aplazamiento de la aplicación del impuesto al menos un año para ayudar a la recuperación económica.

dificultades de aplicación

A un mes de la entrada en vigor del nuevo impuesto, Bonmatí mencionó algunas de las dificultades para su aplicación, entre ellas el costo administrativo para garantizar la trazabilidad de los productos, la falta de información del proveedor sobre la cantidad de plástico utilizado, la falta de tiempo para adaptarse y la «inseguridad jurídica» creada.

Reciclaje de envases de plástico en Huesca. Efeagre/Javier Blasco

El director general de la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB), Mauricio García de Quevedo, aseguró que hay «margen» para retrasar la implantación del impuesto al plástico como en Italia, país que «mostró sensibilidad» a la hora de tener en cuenta cuenta cuenta el contexto económico.

Pidió al Gobierno español hacer lo mismo, teniendo en cuenta que las empresas deben hacer frente actualmente al aumento del coste de la energía, las materias primas y otros insumos.

Según FIAB, el impuesto a los envases de plástico no reutilizables tendrá un impacto directo en la industria alimentaria de unos 690 millones de euros, además de los costes de responsabilidad ampliada del productor, estimados en otros 1.150 millones de euros.

García de Quevedo rechazó las alegaciones del Gobierno de que el aplazamiento del impuesto reduciría los ingresos esperados en los Presupuestos Generales del Estado, ya que tiene una recaudación tributaria adicional que supera los 32.000 millones de euros por la inflación.

Además de Aecoc y FIAB, la Asociación de Cadenas de Supermercados de España (ACES), la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged), la Asociación Española de Distribuidores, Supermercados y Supermercados (Asedas), Cooperativas Agroalimentares, la organización agraria Asaja, Marca Restauración y Foro Interalimentario.

También estuvieron representadas la Asociación Empresarial de Textiles y Complementos (Acotex), la Asociación de Detergentes y Productos de Limpieza (Adelma), Fabricantes de Bricolaje y Ferretería (AFEB), Fabricantes e Importadores de Electrodomésticos (APPLiA), Minoristas de Electrodomésticos (FECE) . y Perfumería y Cosmética (Stanpa).

Las empresas se sienten amenazadas

Todas estas organizaciones coincidieron en que la entrada en vigor de este impuesto «amenaza el futuro de un gran número de empresas» y destacaron que España se encuentra entre los países con mejores tasas de reciclaje de envases de plástico del 51,4%, por delante de la media europea y de países como Alemania, Francia o Italia.

El presidente de ACES, Aurelio del Pino, afirmó que el nuevo impuesto es de «recaudación» y presenta «gran complejidad en la trazabilidad», para efectos de ampliar la responsabilidad del productor cuando los envases plásticos se convierten en residuos.

criticado la falta de un decreto de desarrollo reglamentario y de órdenes ministeriales que resuelven las dudas que tiene el sector al respecto, y califican de «desproporcionado» el coste real de implantación del impuesto en relación con sus objetivos.

La directora general de Stanpa, Val Díez, precisó que en su sector muchos proyectos de inversión podrían verse paralizados por este sobrecoste y que muchas pequeñas y medianas empresas podrían verse «sobrecargadas» con anticipos que luego, si se exportan, deben reclamar la devolución meses después.

El presidente de Acotex, Eduardo Zamácola, aseguró que en su caso aún no se recupera de la crisis, pues sus ventas son 30% menores que antes de la pandemia, y destacó que será difícil para los comerciantes Transferir el aumento del costo a los precios.ya que el consumidor debe aceptarlo en el momento en que “solicite más promociones y descuentos”.