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La industria espacial está llamada a revolucionar el campo, según una experta del G7

La industria espacial está llamada a revolucionar el campo, según una experta del G7


La industria espacial está llamada a revolucionar el sector primario porque el creciente uso de satélites de observación de la Tierra permite al agricultor manipular mucha información para hacer un trabajo más optimizado, preciso, sostenible y rentable, según la científica española Inmaculada Martínez.

Martínez será el encargado de impartir una conferencia dentro del foro para el impulso de la transformación digital en el sector agroalimentario (Datagri), que se celebra este Jueves y viernes en El Ejido (Almería), en el que presentará casos «reales» de tecnologías que ya se venden y que facilitan el trabajo, según indicó a Efeagro.

Ella es una de las voces autorizadas para hablar sobre el tema porque es presidenta del Grupo de Expertos y copresidenta del Comité Ejecutivo de GPAI, que es la agencia multilateral de la OCDE y el G7. para la inteligencia artificial y su desarrollo global.
El objetivo de esta agencia es trabajar en diferentes áreas, como la agricultura, para implementar en ellas esta tecnología que les permita responder a los desafíos que se avecinan, esencialmente una población mundial creciente, con hábitos de consumo cambiantes y con recursos naturales limitados y afectados. recursos. debido al cambio climático.

La llave que abre la puerta a la solución de estos retos se encuentra en las nuevas tecnologías, especialmente en la Inteligencia Artificial y datos satelitales, según Martínez.
Un ejemplo, que estará expuesto en El Ejido, son las aplicaciones móviles que, utilizando datos de satélite, son capaces de informar a los agricultores a través de sus teléfonos móviles sobre cuándo y dónde utilizar un determinado plaguicida.

Imagen de satélite de una zona agrícola. Foto: ESA

Unos mapas de calor generados gracias a la información satelital nos permiten saber dónde se están dando las temperaturas y otros parámetros ideales dentro del cultivo. para que, por ejemplo, aparezca la mosca del olivo; Esto permite al olivarero utilizar la cantidad adecuada de plaguicida en el lugar adecuado, ajustando sus costes económicos y minimizando el impacto ambiental.
Es solo un caso real, pero hay muchos más y principalmente en el sector hortofrutícola, el que más apuesta por estas tecnologías dentro del sector primario, según explica.

Esto se debe a que la materia prima en este sector es especialmente vulnerable a las condiciones ambientales y del suelo que afectan la maduración, y esto es fundamental para el cálculo de los días de cosecha, transporte y llegada al lineal en las mejores condiciones.
Incluso hay sensores que se pueden insertar en las cajas de frutas e inspeccionar el estado de cada pieza, por lo que es información valiosa para proveedores y centros de compras a la hora de comprar, según Martínez.

Optimización, precisión, sostenibilidad y rentabilidad Estas son algunas de las ventajas que ofrecen estas tecnologías, sin olvidar que facilitan y “revalorizan” el trabajo del agricultor.
“Me gusta que la tecnología sirva de apoyo al agricultor para que se revalorice esta labor tan importante”, dice Martínez, quien considera “muy importante” que el sector se «moderniza» con estas técnicas que les dan “mayor precisión y rendimiento económico porque el campo merece que la gente que lo trabaja pueda vivir en él”.
También es fundamental, subraya, hacer económicamente accesibles estas tecnologías y, para ello, destaca el importante papel que tienen las cooperativas agrarias a la hora de adquirirlas y distribuirlas entre sus socios según sus necesidades.
Estas serán algunas de las líneas que Datagri, que es “el mejor de Europa” en su campo, desarrolla durante su ponencia en este congreso.

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