El precio de la vivienda modera su crecimiento interanual al 6,9% en enero, según Tinsa

Santander, 6 de febrero (Diario de Cantabria) –

El precio medio de las viviendas nuevas y usadas subió un 0,3% en enero respecto al mes anterior y moderó su avance interanual hasta el 6,9%, la tasa más baja desde marzo de 2022, según el índice IMIE de Tinsa.

“Los últimos datos de inflación y PIB han mejorado las perspectivas macroeconómicas y sugieren una moderación en las subidas de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo a lo largo del año. Aun así, se prevé que el coste de las hipotecas siga subiendo en 2023”, apunta Cristina Arias, directora del Servicio de Estudios de Tinsa.

Con eso, Arias señaló que se mantienen las perspectivas de demanda residencial “reduciéndose sin colapsar y con tendencia a la estabilización de precios”.

Todas las zonas analizadas en el informe de Tinsa mostraron aumentos de precios en la comparativa anual a principios de 2023. El mayor incremento se registró en las regiones metropolitanas, cuyas viviendas se encarecieron un 8,2% respecto a enero de 2022.

Le siguen las capitales y grandes ciudades, con un aumento de precios del 7,3% respecto al mismo periodo del año anterior; los pueblos del interior y de la costa atlántica que forman el grupo de ‘restos de municipios’ (+7,1%); la costa mediterránea (+5,1%) y las islas (+2,1%).

En términos mensuales (enero de 2023 frente a diciembre de 2022), el precio de la vivienda aumentó un 0,3%. Solo las islas redujeron el precio respecto a diciembre (-1%), mientras que las capitales y grandes ciudades no registraron variación.

El resto de áreas analizadas aumentaron los precios respecto a diciembre de 2022, con énfasis en las áreas metropolitanas (+0,9%), seguidas de la costa mediterránea (+0,3%) y el conjunto de otros municipios (+0,2%).

EL PRECIO DE LA VIVIENDA CAE UN 20,9% RESPECTO A LOS MÁXIMOS DE 2007

Según valoraciones realizadas por Tinsa, el valor medio de la vivienda nueva y usada alcanzó su punto máximo en diciembre de 2007, en pleno boom inmobiliario. Desde entonces, el precio se ha reducido un 20,9%.

En las capitales y grandes ciudades, la caída de los precios desde finales de 2007 es del 16,5%, mientras que en los territorios insulares, que alcanzó su punto máximo en febrero de 2008, la caída acumulada desde entonces alcanza el 11,1%.

En el otro extremo, la costa mediterránea, que sufrió un profundo ajuste durante la crisis, mantiene sus precios un 30,8% por debajo del máximo registrado en febrero de 2008. Las localidades más pequeñas del interior y de la costa atlántica, que han iniciado su recuperación más tarde, bajaron sus precios en un 28,8% de su valor máximo.