La UE acuerda que todos los edificios de nueva construcción a partir de 2030 sean neutrales en emisiones

La UE acuerda que todos los edificios de nueva construcción a partir de 2030 sean neutrales en emisiones

BRUSELAS, 8 de diciembre (EUROPA PRESS)-

Los negociadores del Parlamento Europeo y de los Veintisiete acordaron reformar las normas sobre eficiencia energética en el sector de la construcción de la Unión Europea que exigirán que a partir de 2030 todos los edificios de nueva construcción sean neutros en emisiones contaminantes.

“Los edificios son responsables de más de un tercio de las emisiones de gases de efecto invernadero en la Unión Europea (…). Se trata de un gran paso hacia el objetivo de la Unión de alcanzar la neutralidad climática de aquí a 2050”, celebró el vicepresidente tercero del Gobierno. responsable de la Transición Ecológica, Teresa Ribera, como presidencia de turno del Consejo de la UE.

La reforma no sólo prevé que los nuevos edificios tendrán cero emisiones en 2030, sino que dos décadas después, en 2050, todo el parque inmobiliario de la Unión Europea tendrá cero emisiones.

Para ello, los Veintisiete y el Parlamento Europeo han acordado una “hoja de ruta” que obligará a los Estados miembros a tener planes nacionales para reducir el uso de energía primaria en los edificios residenciales un 16% a más tardar en 2030 y un 20 o 22% para 2035.

Este camino permitirá a los gobiernos cierta “flexibilidad” para adaptar los objetivos a las circunstancias nacionales, de modo que los países tengan la libertad de elegir sobre qué parte del stock inmobiliario actuar y con qué medidas lo harán. En cualquier caso, las medidas nacionales deben garantizar que al menos el 55% de esta reducción se logre mediante la renovación de edificios más antiguos y menos eficientes.

En el caso de los edificios no residenciales, las nuevas normas también introducen estándares mínimos de eficiencia energética que permiten renovar el 16% de los edificios menos eficientes a más tardar en 2030 y el 26% en 2033.

Sin embargo, los países pueden eximir de esta obligación a determinadas categorías de edificios, como los edificios históricos protegidos o las casas de vacaciones.

También habrá certificados de eficiencia energética (EPC) “mejorados” basados ​​en un modelo armonizado con criterios comunes para toda la UE, con el objetivo de informar mejor a los ciudadanos y facilitar las decisiones financieras del bloque.

Además, las medidas de financiación deben fomentar y acompañar las rehabilitaciones, con especial apoyo a los clientes más vulnerables y a los edificios con peor rendimiento energético, que son aquellos donde se ubican las viviendas con mayor pobreza energética.

Los Estados miembros también deberán garantizar que existan salvaguardias para los inquilinos para ayudar a abordar el riesgo de desalojo de hogares vulnerables causado por aumentos desproporcionados de los alquileres tras la renovación.