Dos años cárcel a un policía de Logroño por destruir un atestado de tráfico

Dos años cárcel a un policía de Logroño por destruir un atestado de tráfico


Madrid, 11 de febrero (EFE) Dio positivo.

La Sala de lo Penal dictó una sentencia, a la que tuvo acceso EFE, en la que se desestimó el recurso de apelación del imputado contra la resolución del Tribunal Superior de Justicia de La Rioja que confirmaba la sentencia impuesta por el Juzgado de Logroño, por el delito de infidelidad en la custodia de documentos.

Además de la pena de prisión, el Tribunal Supremo ratifica la multa de 3.600 euros y cinco años de inhabilitación para el cargo de policía.

La sentencia informa que el 18 de septiembre de 2015 se produjo un accidente de tráfico en una rotonda de Logroño, donde estaban presentes patrullas de la Policía Local, que tras realizar la prueba de alcoholemia comprobaron que uno de los conductores daba positivo.

El otro conductor era hijo de un policía local, que acudió al lugar tras ser avisado por su hija.

Momentos después del accidente, el conductor que había dado positivo llamó al concejal condenado, que volvió a ponerse en contacto al día siguiente, cuando acudió al registro de la policía local e “hizo desaparecer parte de un parte de un incidente (incluidas las tiras)”. control del alcoholímetro) y los trituraba en la trituradora de papel».

Pocos días después de que el informe fuera triturado en el procesador de alimentos y dos agentes reportaran la falta del documento, se encontró una copia del formulario de informe (llamado la «copia azul») que ellos mismos proporcionaron, y la persona que había sido sancionada en dicho informe, finalmente pagó la multa.

En su recurso, el policía aseguró que no se comprobó el contenido de la conversación ni que fueran precisamente los dueños del teléfono quienes lo llamaron, “sería mera sospecha”.

Y en cuanto a la grabación de la cámara de seguridad en la que se puede ver al agente destruyendo unos papeles con tiras de alcoholímetro, dice que “no está claro qué se está destruyendo” y que, en todo caso, pudo haber destruido el certificado por error

Pero el Supremo argumenta que «las pruebas son abrumadoras» pese a que el agente «recurre a la conocida estrategia de analizar las pruebas de forma aislada» cuando «entrelazadas» prueban los hechos.

“Una llamada desde ese teléfono, la grabación de la destrucción de documentación y el reconocimiento -no le quedó de otra- de que podía tratarse de una actuación por error, llevan a esta conclusión”, añade.