Puerto Rico protesta contra la privatización de sus playas

Puerto Rico protesta contra la privatización de sus playas


Esther Alejos

San Juan, (EFE).- Tamboradas, caceroladas y acampadas, así protestan los puertorriqueños contra la continua privatización de los espacios públicos, especialmente las playas, a pesar de que la ley dicta el libre acceso a estas áreas de la llamada Isla do Charme.

El movimiento “Las playas son del pueblo” lucha desde hace años contra este fenómeno debido a la construcción de hoteles y fincas privadas en estas zonas y al cobro en algunas de ellas por el acceso.

«O Governo de Porto Rico, administração após administração, desmantelou e retirou fundos, orçamentos, recursos de nossas guardas e de muitas áreas de recursos naturais para que sistematicamente não funcionem», lamenta Lauce Colón, ativista em defesa das áreas , à EFE, de dominio público.

Colón se enfoca principalmente en defender la Cueva del Indio en el municipio norteño de Arecibo, un enclave conocido por su valor arqueológico desde la época de los indios taínos y uno de los ejemplos de privatización que ha ocurrido en Puerto Rico en los últimos años.

Acceso a playas

“En 2016, el empresario José González adquirió tres fincas vecinas y colocó cercos cerrando el acceso al sitio arqueológico y al designado como Reserva Marina desde 2005 y, desde 1992, como Reserva Natural Cueva del Indio”, denuncia la activista. Alegna Malavé tras acampar en protesta.

Miembros del colectivo Escambrón Unido sostienen pancartas durante una protesta contra la privatización de las playas, frente al Ayuntamiento de San Juan (Puerto Rico). EFE/ Thais Llorca

A sus 51 años, Malavé explica que cuando los ciudadanos intentan acceder al lugar, Carlos Mena, el administrador del sitio, levanta directamente a los activistas “con armas de fuego, asegurando que se trata de una propiedad privada” y les cobra 10 dólares por estacionar su vehículo.

Por otro lado, González dijo a EFE que a la Cueva del Indio se puede acceder desde la playa y no es necesario abrir una servidumbre en su propiedad privada. También califica a los activistas de «vándalos» y pide al gobierno que brinde seguridad.

A mediados de noviembre, por primera vez, Cueva del Indio fue rotulada por una organización comunitaria para recordar que está designada Reserva Natural y Marina por el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales y registrada como sitio arqueológico por el Instituto de Puerto Rico. Cultura.

Defensa del ecosistema

Puerto Rico también reclama defender los ecosistemas donde habitan especies en peligro de extinción que se ven afectadas por este tipo de construcciones.

Un ejemplo es el timglar, animal incluido en la lista de especies en peligro de extinción desde 1970, que es altamente migratorio, ya que desciende de Canadá a zonas tropicales como Puerto Rico para reproducirse.

«Un ecosistema que tiene agua de mar y seres vivos, tortugas, todo eso ha sufrido un enorme proceso de degradación. Nosotros, que llevamos muchos años nadando en el Escambrón, hemos visto el deterioro”, garantiza Gradissa Fernández a EFE.

La activista de 50 años forma parte de Escambrón Unido, un movimiento que trata de impedir la construcción de un estacionamiento para 500 vehículos en este parque cerca de la playa de San Juan.

Miembros del colectivo Escambrón Unido sostienen pancartas durante una protesta contra la privatización de las playas, el 15 de noviembre de 2022, frente al Ayuntamiento de San Juan, Puerto Rico.  EFE/ Thais Llorca
Miembros del colectivo Escambrón Unido sostienen pancartas durante una protesta contra la privatización de las playas, frente al Ayuntamiento de San Juan (Puerto Rico). EFE/ Thais Llorca

“Estamos aterrorizados por lo que esto significa para la contaminación y para la privatización del parque”, denunció Fernández, durante una manifestación reciente frente a la oficina del alcalde de San Juan.

Victoria judicial y respaldo de Bad Bunny

A mediados de febrero, los defensores de la playa lograron una victoria cuando un juez revocó el permiso para un edificio frente al mar en el municipio occidental de Rincón.

El Tribunal Supremo de Puerto Rico ordenó al condominio Sol y Playa en Rincón demoler y restaurar el área donde estaban construyendo sin los permisos correspondientes en la playa de Los Almendros, donde los activistas han convocado numerosas manifestaciones.

Además de este triunfo, los activistas recibieron el beneplácito del artista puertorriqueño Bad Bunny, quien mencionó en sus shows los problemas de la isla, como falta de energía, privatización de playas, desplazamiento y aburguesamiento de comunidades necesitadas.

“No me quiero ir de aquí, no me quiero ir de aquí, déjalos, déjalos”, es la letra de la canción “El Apagón”, publicada este año, que denuncia que los grandes fondos e inversionistas están adquiriendo espacios públicos y bienes inmuebles en Puerto Rico y desplazando a la población local.

“Está en manos de la gente ponerse de pie, tomar conciencia de que si no nos ponemos de pie en la lucha, esta gente pasa estos proyectos por debajo de la mesa”, sentenció Fernández.

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