una opción para los centroeuropeos

una opción para los centroeuropeos


Inmaculada Martínez |
Valencia (EFE).- Las largas estancias de turistas en la Comunidad Valenciana vienen de lejos. Pasar el invierno en la costa alicantina es habitual entre británicos jubilados y turistas del centro y norte de Europa debido al calor del clima mediterráneo, pero ahora, en esta época de crisis, hibernar en Alicante tiene una ventaja inesperada.

En el contexto actual de subida de los precios de la energía en Europa, el sector residencial se plantea si este tipo de turismo puede extenderse en los próximos meses a aquellos que buscan, además de temperaturas más suaves, ahorro energético.

Como ejemplo, los campings de Benidorm tienen una historia en la que durante ocho meses al año acogen a un gran número de extranjeros que se alojan en bungalows, caravanas o autocaravanas, cuenta a Efe la secretaria general de la dirección hotelera Hosbec, Núria Montes.

de noviembre a febrero

A partir de mediados de noviembre y durante los meses de diciembre, enero y febrero, la época más dura del invierno europeo, “veremos cómo se comportan los mercados y si vemos alguna diferencia con respecto a otros años”, dice Montes en referencia a la energía turismo. .

En la costa alicantina se empiezan a detectar algunas reservas para estancias de una semana, lo que la Asociación de Apartamentos y Viviendas Turísticas de la Comunidad Valenciana (APTUR CV) ve como una postura adoptada para pasar una estancia más larga durante los meses de invierno por Europeos que generalmente no van a estas zonas, sino a otras de la misma provincia.

Una pareja de turistas se aplica protector solar en la playa de Benidorm. EFE/MORELL/Archivo

El presidente de APTUR CV, Miguel Ángel Sotillos, dijo a EFE que, en cuanto llegue el frío, estas expectativas del sector pueden o no confirmarse, ya que Alicante suele recibir clientes de larga estancia de invierno y es difícil determinar el influencia del aumento de los costes energéticos en la decisión de viaje.

“Previsiblemente, a medida que haga más frío en el centro y norte de Europa, buscarán lugares más cálidos o más baratos, al menos eso esperamos” y que finalmente decidan hibernar en Alicante “dependerá de si el frío acaba llegando y si el precio de la energía sigue siendo alto”, comenta.

Algunas reservas para probar

Ya en octubre había algunas reservas de escandinavos o alemanes en zonas que no suelen visitar, como Benidorm, ya que suelen viajar a otros puntos de la provincia, y Sotillos considera que estas son las primeras estancias para echar un vistazo a la «A ver si les gusta y no vienen ciegos» en invierno.

“Esa es la sensación que nos da, pero no hay una avalancha de reservas”, destaca, destacando que el 55% de la oferta de viviendas vacacionales de la Región se encuentra en Alicante.

En la región hay registradas unas 80.000 viviendas turísticas y unas 50.000 de ellas están en alquiler en cualquier época del año, lo que garantiza que haya viviendas suficientes “para todos los turistas europeos que quieran venir a hibernar”. Los precios oscilan entre 700 y 750 euros al mes hasta lo que quiera gastar en una lujosa villa de diez dormitorios.

Nómadas digitales y jubilados

Se refiere a los jubilados y también a los nómadas digitales, y apunta que en cuanto empiece el frío en Europa y llegue «la primera factura», se podrá confirmar si ese turismo energético elige a la Comunidad este invierno y si «qué más del turismo lo hace realidad.

Desde Hosbec ven imposible determinar qué reservas están motivadas por el ahorro energético porque al final el turista viaja «porque quiere salir del frío, por la accesibilidad y las buenas condiciones» que ofrece el destino, y recuerdan que la Costa Blanca es una de las más buscadas en invierno por los ciudadanos europeos, y puede atraer tanto a un perfil de turista mayor como a nómadas digitales para el teletrabajo.

Benidorm y la Costa Blanca, con Marina Baja y Torrevieja al sur, son zonas con numerosos residentes extranjeros y turismo europeo internacional y donde se concentran la mayoría de los residentes de invierno.

Una demanda cambiante

Desde la Generalitat, Turisme Comunitat Valenciana destaca que el alargamiento de las temperaturas en verano está provocando cambios en el comportamiento del mercado y la demanda en la costa se prolonga más, mientras que en los destinos de interior la temporada se retrasa.

Coincide en que el turismo residencial existe desde hace mucho tiempo en esta comunidad por diversas circunstancias, pero no es posible saber ahora si esa demanda se verá ampliada por el turismo energético, aunque admite que hay cierta expectativa en el sector.

¿Y qué ofrece la Comunidad Valenciana a estos turistas? Los mismos beneficios que para todos los visitantes: buen clima, instalaciones y servicios, seguridad en el destino y oferta complementaria. EFE

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