Salud  

Los pacientes con cáncer denuncian que los bancos les cierran las puertas


Begoña Fernández |

Madrid (EFE).- Tener cáncer e incluso haber dejado atrás la enfermedad es un obstáculo casi siempre insalvable para conseguir un préstamo. «Entras al banco con el pañuelo en la cabeza y ves que las puertas están cerradas». Dicen Inma, declarada no apta para un préstamo, y Alfonso, un ex enfermo de cáncer que incluso se maquillaba para no parecer enfermo.

El ‘derecho al olvido’ del cáncer debe ser una realidad en toda la UE antes de 2025. España, Islandia y Malta son los únicos países europeos que no cuentan con una legislación que impida que los bancos y las aseguradoras discriminen a los pacientes con cáncer.

En esta contrarreloj para legislar, la Federación Española de Padres de Niños con Cáncer (FEPNC) está recogiendo datos con las 23 asociaciones que la componen para conocer de primera mano la experiencia de sus supervivientes.

El banco le sugirió que ocultara el historial médico

Inma Escriche, de 52 años, enferma de cáncer de pulmón desde hace seis años y vicepresidenta de la Asociación Española de Afectados por el Cáncer de Pulmón (AEACAP), cuenta a EFE cómo el banco la declaró no apta tras revelar su enfermedad en el cuestionario del seguro de vida exigido como garantía del préstamo.

“El banco no lo pone por escrito”, explica Inma, pero, en su caso, le recomendó acudir a otra entidad y ocultar su historial si quería conseguir el préstamo. Una solución que para ella no era válida, pero que, según ella, muchos pacientes asumen.

Este es el caso de Alfonso, un ex paciente de linfoma, que tuvo que ocultar la enfermedad al solicitar un préstamo. No solo con el crédito, sino también para solicitar una hipoteca, el banco le dio una pequeña cantidad pero sin indicar el motivo «para protegerse».

Un empleado atiende a clientes en una oficina del Banco Santander en una imagen de archivo. EFE/Juanjo Martín

Con la enfermedad en remisión, revela que cuando dices que tienes o has tenido cáncer “el sistema se bloquea”, la única opción es negarlo.

“Que nos tomen en cuenta” es lo que pide Yaiza Cumelles, de 30 años, ex paciente de linfoma. Cumelles ni siquiera piensa en pedir un préstamo, a pesar de haber dejado atrás su enfermedad. Explica a EFE las molestias que le causa que una aseguradora le sondee por teléfono como posible cliente y cuelgue tras conocer su historia.

Cumelles, una maquilladora capacitada, sabe que muchas empresas no contratarán a una persona que haya padecido cáncer. En el último, donde estuvo dos años, fue despedida tras tomarse una baja de 3 meses.

Eduard García-Luengo, ex enfermo de leucemia de 43 años, también exploró la posibilidad de solicitar una hipoteca. En este caso, el banco le dijo que solo podía elegir si presentaba un avalista y cuando probó el seguro el resultado fue peor, no le cubrían nada relacionado con el cáncer ni sus secuelas.

Ángeles Marín, de 55 años y con cáncer de pulmón desde hace 13 meses, ya ha descartado solicitar cualquier producto financiero, consciente de que tiene las puertas cerradas.

Estos obstáculos ocurren en pacientes y sobrevivientes, y también en aquellos que tuvieron la enfermedad de niños y son superados.

El derecho al olvido oncología

El presidente de la Federación Española de Padres de Niños con Cáncer (FEPNC), Juan Antonio Roca, pide una resolución del Parlamento Europeo de febrero de 2022 que establezca que las aseguradoras y los bancos no deben tener en cuenta el historial médico de las personas con cáncer.

También insta a que para 2025 todos los Estados garanticen el derecho al olvido de todos los pacientes “diez años después de la finalización del tratamiento y hasta cinco años después de la finalización del tratamiento para los diagnosticados cuando eran menores de edad”.

Roca lamenta que en España «no se haya hecho nada y el legislador siga paralizado» y advierte de que las entidades no distinguen «y ponen en el mismo cajón» a los supervivientes y a los pacientes en tratamiento activo.

El 83% de los pacientes tienen problemas para obtener un seguro de vida

Un estudio de la Fundación Josep Carreras con 400 pacientes con leucemia aguda o linfoma agresivo de entre 18 y 35 años revela que el 83% reconoce haber tenido problemas para contratar un seguro de vida y así obtener un préstamo, y el 70% al solicitar el deceso.

Según la responsable del programa de Experiencia del Paciente de esta Fundación, Alexandra Carpentier, la mayoría de los productos bancarios están sujetos a un seguro de vida y cuando este se niega, se niega el préstamo.

El estudio destaca que, aunque la legislación española no obliga a contratar un seguro de vida para solicitar un préstamo o una hipoteca, muchas entidades lo piden como garantía de pago.

Desde la Asociación Española Contra el Cáncer, el trabajador social Damián Castañeda admite las dificultades a las que se enfrentan estos pacientes para continuar con su proyecto vital.

Los banqueros dicen que desconocen el problema

Consultadas por EFE, fuentes de la Asociación Española de Bancos (AEB) garantizan que desconocían este problema, pero que, en cualquier caso, es un tema que depende de cada entidad y que entra dentro del ámbito comercial y de contacto con los clientes. .