miles de ‘smartphones’ producidos al día y pruebas exhaustivas para medir su resistencia

miles de ‘smartphones’ producidos al día y pruebas exhaustivas para medir su resistencia


Archivo – Línea de producción OPPO en Dongguan (China) – OPPO – Archivo

DONGGUAN (CHINA), 27 de noviembre (Portaltic/EP) –

OPPO Fabrica miles de smartphones al día en su fábrica de Dongguan (China), que alberga diferentes líneas de producción en constante funcionamiento y que combinan máquinas para procesos automatizados y mano de obra humana, jugando este último un papel fundamental en fases como las relacionadas con las pruebas de calidad. y resistencia.

El fabricante llegó a Europa en junio de 2018, 14 años después de abrirse en esta ciudad asiática y siete años después de invertir en la fabricación de smartphones, en los primeros años. se había dedicado a otros dispositivos de vídeo y audio.

Actualmente, OPPO se consolida como la segunda marca de smartphones más vendida en China y la cuarta en el mundo. Presente en más de 60 países y regiones, el fabricante asiático cuenta con más de 48.000 empleados en sus fábricas en todo el mundo.

Europa Press pudo conocer de cerca cómo funcionan las líneas de producción de la compañía, que agrupa en su centro de Dongguan a unos 15.000 trabajadores que también residen en el campus donde se ubica la fábrica.

Tras una breve introducción a la historia de la marca y su posicionamiento actual, OPPO muestra cómo es el trabajo diario de sus empleados, quienes durante la visita montan los smartphones de la compañía. Familia OPPO Reno10 en una línea de producción que combina procesos robóticos con manuales.

De esta forma, los trabajadores no sólo supervisan el trabajo realizado por las máquinas, sino que también se ocupan de tareas que requieren un mayor cuidado, como las relacionadas con la integración de componentes del dispositivo en su estructura, como por ejemplo Pantallas, parlantes y cámaras.

En primer lugar, se muestra cómo se fabrican las placas base de estos dispositivos, es decir, placas con diferentes placas de circuito impreso (PCB) que conectan los componentes del terminal y que se crean con una plantilla de cuatro unidades.

Las máquinas se encargan de dar forma a estas placas, distribuir los conductores, sellarlos y organizarlos en diferentes contenedores. Una vez terminados, se introducen en los cuerpos de los teléfonos, un proceso menos automatizado y para el que sí Depende del trabajo de los empleados.

Ellos son quienes determinan si se han colocado correctamente y añaden los componentes al esqueleto del dispositivo. Entre ellos se encuentran el procesador, los módulos de cámaras, la batería, las ranuras para tarjetas SIM, los botones, los altavoces o el sistema de refrigeración.

Uno de los apartados más destacables de esta línea de producción está relacionado con las mamparas. Además de colocar el cristal en la caja, se revisa que se conecte al terminal y cumpla con las órdenes del ingeniero que lo maneja. Además, se inserta correctamente la cámara selfie, se retira la pantalla protectora y se limpia el panel, y luego el plástico que está pegado a la pantalla se implanta en el producto final.

También son los operadores quienes determinan el estado de las ranuras para tarjetas, comprueban el estado del módulo de la cámara y lo calibran o el funcionamiento de los altavoces. Asimismo, se basan en el trabajo de las máquinas para determinar si el teléfono responde a los sistemas de conectividad o comprobar si el eje óptico es ideal.

PRUEBAS DE RESISTENCIA MUY EXIGENTES

Uno de los apartados más destacables de este laboratorio es el que reúne las diferentes pruebas con las que OPPO demuestra la resistencia y durabilidad de sus dispositivos móviles. En total alberga 150 pruebas que llevan a cabo antes de la producción en masa de nuevos modelos.

Uno de ellos es el que prueba la caída del terminal y cuánto puede sobrevivir intacto tras caer desde diferentes alturas, que van desde un metro hasta 1,80 metros. Una máquina lo agarra y lo eleva a una altura establecida por el operador, quien comprueba su estado tras la caída, encendiéndolo y comprobando que funciona correctamente y que no ha sufrido daños en su pantalla ni en su estructura. Para determinar qué presenta un acabado resistente, Esta máquina no sólo te libera a esa altura sino que también te empuja contra una superficie de mármol.

Estos primeros lanzamientos se realizan con el terminal en vertical, para probar la resistencia de sus bordes y carcasa trasera. El de la pantalla se determina con microgotas, con una máquina equipada con ventosas que recogen el dispositivo y lo arrojan a una altura mucho menor.

De esta forma se puede conocer el estado del terminal si, por ejemplo, se coloca en una superficie dura sin mucho cuidado. Otra de las pruebas destacadas en este primer apartado es la que introduce varios terminales en un cubículo hueco que gira y en el que impactan estos dispositivos, para demostrar que ofrecen la resistencia suficiente para soportar el uso diario.

Otras pruebas a las que se someten los terminales se refieren a sus botones y conectores. En este sentido, la compañía tecnológica se encarga de conectar y desconectar varias veces el terminal, así como mover ligeramente el cable USB-C y conocer su resistencia a diferentes torsiones de forma continua.

Este laboratorio también cuenta con máquinas que sujetan los dispositivos y prueban la capacidad de sus botones y las pulsaciones que pueden realizar sin atascarse ni romperse. Además, se colocan en un bolsillo con tela vaquera para comprobar la resistencia de su pantalla sin romperse si, por ejemplo, el usuario se sienta sobre ella sin darse cuenta.

Asimismo, cuenta con una sección dedicada exclusivamente a dispositivos plegables. En concreto, durante la visita podrás ver el desarrollo de los nuevos OPPO Find N3 Flip y Find N3 Fold, que actualmente se encuentran en fase de pruebas. para conocer la calidad de tu bisagra y su vida útil. En concreto, la pantalla de cada uno de estos móviles se pliega unas 20.000 veces gracias a máquinas automáticas que los abren, cierran y comprueban su durabilidad.

Finalmente, la compañía explica el proceso mediante el cual determina cómo responde el smartphone a condiciones como temperaturas extremas -entre -15ºC y 50ºC-, polvo o humedad. Tanto es así que los dispositivos se colocan debajo de fuentes giratorias que los rocían con agua. Una vez completado este proceso, Los operadores los recogen y eliminan los daños.como la corrosión de los componentes internos.

TIENDA PRINCIPAL OPPO

Una vez finalizado el proceso de fabricación, la empresa envía los dispositivos a los distintos distribuidores con los que trabaja y también a sus tiendas oficiales. La mayoría de ellos son enviados a la tienda más grande de la compañía tecnológica, ubicada en la plaza Tianhe Zhengjia, en Guangzhou (China).

Se trata de un espacio que reúne los principales terminales de la marca -durante la visita, OPPO destacó principalmente las nuevas OPPO Encuentra N3 y N3 Flipun plegable de última generación por el momento sólo disponible en China– así como terminales de gama media y básica.

La tienda también cuenta con zonas para probar sus terminales, trabajar o probar sus cámaras, desarrolladas en colaboración con Hasselblad. Además, se incluye una muestra de imágenes tomadas por fotógrafos profesionales con sus terminales.

Además de ‘smartphones’, la marca muestra en esta tienda ‘flagship’ accesorios para sus móviles, con una amplia variedad de diseños de fundas y cadenas para colgarlos, y otros dispositivos de su ecosistema, como tabletas, auriculares y relojes inteligentes. En concreto, el nuevo OPPO Watch 4 Pro.